Por: Francisco Javier Monsiváis Cruz
Fotografías: Lic. Arely Arauz García
El pasado 30 de abril del presente año en el auditorio de la Escuela Superior de Música, la Facultad de Ciencias de la Comunicación celebró con orgullo la graduación de su XLII generación, en una ceremonia que destacó tanto por su organización como por la profundidad de sus mensajes.
El evento comenzó puntualmente a las once de la mañana, momento en el que los alumnos fueron organizados por número de lista, lo que dio paso a que la acentuación en Relaciones Públicas ocupara su lugar primero, seguida por la de Producción de Medios. Una vez que los invitados tomaron asiento, los graduados hicieron su entrada triunfal entre los aplausos de los presentes, marcando así el inicio formal de un protocolo que fluyó con gran agilidad bajo la conducción de la maestra de ceremonias, Fernanda Lira.
Antes de proceder a la entrega general de reconocimientos, se rindió un emotivo homenaje a la excelencia académica de los alumnos más destacados de ambas especialidades. Por parte de Relaciones Públicas, subieron al estrado Andrea Nogales, Salma Recio y Tiffany Vega; mientras que, por Producción de Medios, se reconoció el desempeño de Carla Lozano, Elías Ramírez y José Antonio Realivázquez Ramos. Tras este acto de reconocimiento al esfuerzo constante, el ambiente se tornó reflexivo con la intervención del padrino de generación, Sergio Cisneros, quien dirigió unas palabras centradas en los desafíos éticos que enfrentan los comunicadores en la actualidad.
El discurso de Cisneros se enfocó principalmente en el auge de las inteligencias artificiales, advirtiendo sobre su capacidad para difundir información sin conciencia ni respeto por la ética, dañando a terceros sin considerar las repercusiones humanas. Asimismo, hizo un llamado a los jóvenes a no perder la sensibilidad en una era donde, a pesar de estar más conectados tecnológicamente que nunca, existe una preocupante carencia de conexiones reales y tangibles.
Esta visión fue complementada posteriormente por el director de la Facultad, el Dr. Miguel Sánchez Maldonado, quien señaló que el camino profesional no será sencillo, pero insistió a los egresados en sentirse orgullosos de su casa de estudios, asegurándoles que las puertas de la institución permanecerán siempre abiertas para ellos.
La ceremonia concluyó con el momento más esperado y simbólico de la jornada: la fotografía oficial y el tradicional lanzamiento del birrete, que llenó el ambiente de júbilo y satisfacción. Para finalizar el encuentro, los nuevos profesionales y sus familias se reunieron a las afueras del auditorio para compartir un brindis de honor antes de retirarse a sus respectivos hogares.
De esta manera, la generación XLII cerró su etapa universitaria con un evento que, aunque breve y directo, logró capturar la esencia de su formación y la importancia de su futura labor en la sociedad.


