TRENAZO. MEMORIAS DE LA TRAGEDIA.
Por María Fernanda Limón Flores
Han pasado 53 años, pero en la memoria de muchos coahuilenses el “trenazo” sigue siendo una herida abierta. Uno de esos recuerdos permanece vivo en la voz de María Trinidad Peña Arévalo, esposa de un policía judicial que participó en las labores de rescate durante aquel trágico suceso que marcó a toda una generación.
El 5 de octubre de 1972 ocurrió el accidente ferroviario más grave de México, según cifras oficiales, 234 personas murieron y 1,200 resultaron heridas. Los hechos ocurrieron a la altura de Puente Moreno, en una de las entradas a Saltillo.

“La gente andaba muy asustada, todos querían ir a ayudar… uno no sabía qué pensar, solo sentía miedo y tristeza”.
Su esposo formaba parte de la Policía Judicial del Estado y fue uno de los elementos enviados al lugar del accidente. Según relata, él llegó a una escena caótica, imposible de olvidar: “Me contaba que no podían hacer mucho, que querían salvar vidas, pero era imposible. El caos era tremendo, muchas personas estaban mutiladas”, dijo conmovida.
El trabajo de los cuerpos de seguridad fue agotador y doloroso. “Le tocó cargar cadáveres y atender personas accidentadas. Ver niños tan pequeños y familias enteras fue lo más difícil para él”, compartió.

Esa experiencia, asegura, dejó huellas profundas en su esposo. “Quedó marcado por todo lo que vio. Estuvo muy mal por mucho tiempo, no podía olvidar las imágenes […] su exesposa viajaba en el tren; eso lo afectó muchísimo”.
La señora María Trinidad recuerda que la comunidad se solidarizó con los afectados llevando comida, rescatando cuerpos, apoyando en lo que fuera necesario: «Aprendí que siempre debemos ayudar a quien lo necesita. Mi esposo y los demás policías hicieron lo que pudieron, y eso los hace héroes”.

Finalmente, considera que aún hay cosas del accidente que nunca se contaron del todo, pero prefiere quedarse con el valor humano que surgió en medio del dolor: “No hubo premios ni homenajes, pero sí el reconocimiento de la gente. Para mí, todos fueron héroes porque dieron parte de su vida para ayudar”.
